Saturday, June 4, 2011

Sabor mexicano: San Diego

Buenas desde San Diego!
Tras mi estancia en Los Ángeles tocaba ir al sur y hacer una breve escapada a San Diego, esta fabulosa ciudad fronteriza con México de la que tan bien me habían hablado. Tras apenas dos horas y media de autobús llegaba en una mañana soleada al barrio histórico de Gaslamp, donde se encuentra mi hostal. Como podréis ver, es un cambio sustancial respecto a Los Ángeles. Ante mí dos días para explorar San Diego, vamos allá!


Edificios históricos y bien conservados, Gaslamp es la joya de la ciudad y realmente brilla tanto de día como de noche.

Y eso que sales del hostal, miras a tu izquierda y al mirar a tu derecha ves esto en la acera de en frente…

Perdición…

Pero dejemos las compras para luego y vayamos a explorar la ciudad mientras sea de día. Comenzamos a caminar y nos topamos con el estadio de baseball, el equipo aquí se llama los “San Diego Padres”, wey…

Panorámica del centro urbano, con el Convention Centre a la izquierda.

Llegamos al mar y seguimos la costa hasta llegar al embarcadero, colmo de la pijería y el buen vivir.

Y se me alegra el día al ver esto, ¿premonición?

Cerca del embarcadero han construído un pequeño pueblecito de casitas muy monas como estas, obviamente con tiendas de souvenirs, pero mira, al menos escapamos de la arquitectura de cemento que tanto predomina en las ciudades americanas.

Otra foto que no podía faltar…

Y al fin llegamos a una de las atracciones más destacables, el portaaviones USS Midway, uno de los más míticos de la flota americana y que participó en varias de las guerras desde que fue construído en 1943.

Aquí una escultura en honor a los marineros que partieron y rompieron algún que otro corazón…

Ahora el Midway es un museo, además de un restaurante y alguna otra cosa más.

Seguimos caminando y llegamos a la estación de Santa Fe, qué gran nombre para una estación de tren!

Son las dos de la tarde y me muero de hambre. De repente, tengo una epifanía y me topo con algo que llevaba buscando desde Nueva York.

Pero decido dejarlo para más tarde, porque veo una cola de espanto en el restaurante de al lado. Eso es buena señal, así que decido esperar y toma manjar que me sirven por $7!

Por la tarde toca cultivar el cerebro y hago una visita al museo de arte contemporáneo. Una de las vigilantes de seguridad, al verme tan solo, se compadece de mí y se ofrece a hacerme una foto. Es una experta del tema y me dice donde me tengo que poner. Menos mal que le hice caso, me gusta esta foto!

Y luego la mujer le coge el gusto y me obliga a posar ante otra obra, esta vez una escultura del artista chino Ai Weiwei.

A la salida, uno de los mítico trolleys, los tranvías de San Diego que te llevan hasta la mismísima frontera de México.

De camino al hostal, varias demostraciones de lo que es estados unidos… Una que no necesita comentario alguno…

Otra que mejor tampoco comento…

Y otra que me da mucha pena comentar. Realmente después de haber estado en Australia y Nueva Zelanda, uno se da cuenta de que está en Estados Unidos cuando ve la cantida de gente sin techo que vagan por las calles. Aquí una fila entera de carros aparcados durante el día.



Al día siguiente y después de fracasar mi misión de ir a Tijuana, no me queda más que ir a Old Town, una especie de Port Aventura sin atracciones que han construído para rememorar cómo era la vida en el lejano oeste hace aproximadamente un siglo.



10 minutos duro antes de largarme. Aburrido es poco…

Así que cojo el bus y me voy a la playa. Llego a Pacific Beach, una de las más famosas de San Diego y me doy un paseo antes de comer.

Míticas casetas de los vigilantes de la playa.


La mar es bastante más brava que en Sydney, aún así algunos intentan coger alguna ola…

Como en toda playa californiana, no faltan los que viven en casas de ensueño en primera línea de mar.

Pero vuelve a ser la hora de comer y me muero de hambre. Me encuentro con este grandioso establecimiento con el mejor nombre del mundo.

Y me enchufo este platazo en vena, burrito, enchilada, arroz y judías. Solo os digo que me he ido a la cama sin cenar… pero bueno, fracasada mi expedicióna Tijuana al menos me quedé agusto…

Y aquí lo dejo, que mañana toca irme a San Francisco! Os cuento más cuando esté por ahí.
Hasta entonces, muchos besos desde la costa oeste!

Ciaooo!
M

Friday, June 3, 2011

Californication part 1: Los Angeles

Buenos días desde California!
Gran cambio desde mi última parada, he pasado de una isla de 10000 habitantes a una ciudad que en su area metropolitana supera los 10 millones. Cuando el avión sobrevuela la ciudad lo único que se ve son casas y más casas, es verdaderamente espectacular. Poco os puedo contar sobre Los Ángeles que no se haya dicho ya… allá vamos pues:

Cansado tras una noche entera en el avión, tengo la gran suerte de contar con la fabulosa Mikaela, que me viene a buscar y me lleva a su casa, donde una siesta y ducha me salvan la vida.
Por la tarde, primera excursión a uno de los barrios más famosos, Beverly Hills.


Palmeras y coches de alto calibre hacen de Beverly Hills el colmo de la alta sociedad. Seguro que os acordáis de "Sensación de vivir"...

Decidimos hacer las cosas al revés y comenzar por el postre. Cupcakes de Sprinkles, la tienda más famosa de Los Ángeles. Están más buenos de lo que parecen, creedme!

Luego toca cena en el lugar farandulero por excelencia, solo os digo que tienen su propia serie de televisión en Mtv…

Como podéis ver, la opulencia en el párking no pasa inapercibida. Estamos en Sunset Boulevard y quieren que nos demos cuenta.

Al día siguiente me dirijo al centro, downtown, y me paseo por Broadway, dominado por la numerosísima población mexicana que habita las calles de Los Ángeles. Me alegra poder hablar castellano después de tantos meses de inglés. Viva México!

Y su comida, toma plato combinado para empezar el día.

Mucho mejor que esto, sin duda…

Más tarde me doy un paseo por el mercado, que de nuevo me hace sentir como en casa. Fruta muy muy barata, todo tipo de comida y helado de vainilla con cookies. Perfecto.

Próxima parada: Little Tokyo, la colonia japonesa, con restaurantes y tiendas de lo más interesantes.

Para terminar el día, qué mejor que acercarse al MOCA (Museum of Contemporary Art), donde una exposición sobre arte urbano me deja absolutamente pasmado. Genial colección, absolutamente fascinante.





Por último y ya de camino a casa me topo con una de las piezas arquitectónicas más impresionantes de la ciudad: La Dinsey Concert Hall.

Al día siguiente salimos del centro y nos vamos a Hollywood. Qué decir sobre este trozo de ciudad que no se sepa ya. Las películas lo han dicho y mostrado todo, así que simplemente os dejo un par de fotos para constatar que realmente estuve allí.

Walk of fame.

El paseo nos ha hecho hambrientos y decidimos hacer parada en uno de los establecimientos más típicos de California: el famoso In-n-Out Burguer, hamburguesas de calidad, baratas y realmente deliciosas.


Día tres en Los Ángeles. Hoy toca Santa Mónica y su estupenda playa.

Pero primero damos un paseo por el Farmer’s Market, que llena de productos frescos y de calidad las calles de este bellísimo pueblo.

La calle principal, donde segundos más tarde haría mi primer contacto con mi tan preciado Urban Outfitters, como siempre, para perderse…

De camino al mar, nos encontramos con el rey de la gamba! Bubba Gump!

El precioso paseo de Santa Mónica, con su famoso parque de atracciones.


Y para no dejar de probar todo aquello que siempre nos cautivó sobre EEUU, no podía dejar de comerme el famoso corn dog.

Caminamos por la playa hasta llegar a otro de los lugares más famosos, Venice Beach. que muchos recordaréis de la serie "Californication".

Una mezcla de todo, modernos, yonkis, vagabundos, turistas…

Te puedes sacar la licencia para ponerte las botas…

O echar el partido en la cancha de baloncesto del barrio. Muy ghetto todo…

Finalmente, no podía dejar pasar el hecho de que en cada esquina te recuerden el país en el que estás. God bless America!

Os dejo por el momento, mañana me encamino a San Diego en busca de nuevas aventuras. Os cuento más desde allí!

Abrazos californianos!

M